Cada año 20.000 británicos dejan de fumar gracias al vapeo.


Un nuevo trabajo publicado por el Ministerio de Salud británico ha vuelto a poner de manifiesto que, a día de hoy, los vaporizadores personales constituyen el método menos dañino y más efectivo para dejar de fumar. Esta nueva investigación se suma a otras, como la publicada hace pocas semanas por la Academia de Ciencias norteamericana, que adoptaba una posición similar a la del departamento británico.

El informe destaca que en la actualidad los e-cigs contribuyen a que al menos unas 20.000 personas al año en Reino Unido logren dejar de fumar. El objetivo del Departamento de Salud Pública es acabar con el tabaquismo, una adicción que, cada año, causa unas 79.000 muertes en Inglaterra y en torno a 52.000 en España, según las asociaciones médicas. Para ello, el Ministerio de Sanidad británico plantea reforzar las políticas nacionales de reducción de daños y su apuesta por los cigarrillos electrónicos.


El informe alerta de la confusión a la que se enfrentan muchos fumadores que todavía creen, erróneamente, que los vaporizadores son tan perjudiciales como el tabaco, atribuyendo el daño sufrido por el tabaquismo a la nicotina. “Resultaría trágico que los miles de fumadores susceptibles de abandonar el tabaquismo con ayuda de un cigarrillo electrónico fuesen desalentados por falsos temores sobre su seguridad”, explica el Director de Mejoras para la Salud en Public Health England, John Newton, quien añade: “Nuestro informe refuerza la evidencia de que vapear solo causa una fracción del daño derivado del consumo de tabaco, es al menos un 95% menos dañino y, además, causa daños insignificantes a terceras personas”.

La Profesora del reputado centro King´s College London, e investigadora principal del estudio, Ann McNeill, afirma que “la gente fuma debido a la nicotina, pero, contrariamente a lo que se piensa, la nicotina apenas nos provoca daños. Hay una gran variedad de alternativas para el consumo de nicotina”.

Por último, el estudio certifica que los e-cigs no constituyen una puerta de entrada al tabaquismo. Así, “el porcentaje de jóvenes no fumadores que han probado alguna vez los cigarrillos electrónicos es inferior al 1%”, de acuerdo con la Profesora Linda Bauld, co-autora del informe y catedrática de políticas sanitarias de la Universidad de Stirling. Además, el informe refleja que el tabaquismo en este segmento poblacional sigue reduciéndose progresivamente desde la aplicación del último Plan de Control del Tabaco, que incluye el cigarrillo electrónico en sus políticas.

A raíz de este último informe, la Organización de Médicos en Apoyo del Vapeo y de los Cigarrillos Electrónicos (MOVE, por sus siglas en inglés) ha pedido a las autoridades sanitarias españolas que incluyan los vaporizadores personales entre las estrategias nacionales contra el tabaco. Carmen Escrig, coordinadora de MOVE, valoraba positivamente este nuevo trabajo: “El Reino Unido siempre ha estado a la vanguardia de la lucha contra el tabaquismo, y sus resultados demuestran día a día el éxito de sus políticas de reducción de daños. Esta última actualización confirma que el cigarrillo electrónico es una herramienta muy eficaz para combatir la adicción al tabaco, que en España se sitúa, con aproximadamente un 20%, entre las tasas más altas de Europa. Por ello, las autoridades españolas deben fijarse en él para reforzar sus esfuerzos contra este problema de salud pública mundial”.

Conclusiones principales del informe de Public Health England:


-Aproximadamente 20.000 personas consiguen sustituir anualmente el tabaco por los cigarrillos electrónicos.

-Los e-cigs se asocian con una mejora en las tasas de éxito en los intentos de dejar de fumar.

-El número de usuarios de vaporizadores personales en Reino Unido se ha mantenido en torno a los tres millones.

-Cada minuto ingresa un paciente en un hospital por problemas derivados del tabaco. Cada año, el tabaco causa 79.000 muertes en Inglaterra.

-Los cigarrillos electrónicos son un 95% menos dañinos que el tabaco.

-No hay evidencias que apoyen que sean una puerta de entrada al tabaquismo para los jóvenes (menos del 1% de los jóvenes no fumadores ha vapeado alguna vez).

-El tabaco convencional contiene 7.000 sustancias, de las cuales al menos 70 se sabe que causan cáncer. Sin embargo, muchos fumadores piensan erróneamente que el daño está causado por la nicotina.

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